Cada niño tiene su forma única de sentir, expresarse y crecer. Por eso, adapto cada proceso terapéutico a lo que tú y tu hijo necesitáis. Ya sea para detectar dificultades, trabajar emociones o ayudaros a entender mejor lo que pasa en casa.
Realizo un análisis detallado del estado emocional, conductual y cognitivo de tu hijo para identificar posibles necesidades. A través de entrevistas, observación y pruebas adaptadas, puedo comprender su mundo interno.
Diseño sesiones centradas en las necesidades concretas del niño, trabajando desde la empatía y la relación terapéutica. Usamos el juego, el diálogo y dinámicas adaptadas a su forma de comunicar.
Tú conoces a tu hijo mejor que nadie, y desde ahí trabajamos. Juntas exploramos lo que está pasando y cómo puedes acompañarlo de una forma más clara y segura. En cada encuentro compartimos estrategias reales que se adaptan a vuestro día a día.
Los talleres son espacios dinámicos donde madres, padres y cuidadores pueden compartir experiencias, aprender recursos útiles y fortalecer el vínculo familiar. Usamos ejemplos cotidianos y ejercicios participativos para que todo lo aprendido tenga sentido en vuestra rutina.
Acompaño a niños y niñas en sus primeras etapas con juegos, ejercicios y dinámicas que fortalecen habilidades clave como la atención, el lenguaje o la regulación emocional. Cada sesión se adapta a lo que el niño necesita en ese momento, sin forzar aprendizajes.
Cada emoción tiene una raíz y una forma particular de manifestarse. En las sesiones exploramos esas señales que a veces se convierten en bloqueos, rabietas o retraimiento. Ayudo a tu hijo a identificar lo que le ocurre y a desarrollar recursos más saludables para afrontarlo.